Teyú Cuaré y alrededores

Teyú Cuaré and surroundings

Descripción

Para esta KBA, el clima es cálido y templado. Hay precipitaciones durante todo el año; incluso en el mes más seco aún hay mucha lluvia. La temperatura media anual es de 20.9 °C y la precipitación es de 1.732 mm. El área se destaca por su aspecto geológico, pues en ella se observan afloramientos de areniscas de Misiones, parte de la formación conocida en Brasil como Botucatu. Estos afloramientos configuran un paisaje ondulado que, geomorfológicamente, responde a la continuación de la Sierra de Amambay de Paraguay. Es un rasgo destacable porque la mayor parte de la superficie de Misiones está cubierta por suelos lateríticos derivados del basalto. Se trata de un ambiente que varios autores han asociado florísticamente al Bioma Cerrado. Esta composición del suelo, junto con la presencia de pastizales y su topografía particular, caracterizada por peñones con paredones verticales, originó una flora propia con especies únicas para la Argentina. La vegetación de Osununú y Teyú Cuaré está compuesta principalmente por humedales, vegetación asociada a peñones o areniscas altas, selva mixta, sucesiones secundarias y selva en bajos y en declives. Estas unidades de paisaje pueden subclasificarse en ambientes más específicos: los humedales incluyen a) bañados, b) cursos de agua en el interior de la selva y c) selvas marginales con Arary (Calophyllum brasiliense). La vegetación asociada a peñones o areniscas altas incluye: a) pacurizales, es decir, poblaciones con alta densidad de Garcinia guacopary; b) arbustales rupícolas con predominancia de especies típicas de cerrado, como Qualea cordata; y c) vegetación rupícola abierta, constituida por los paredones de areniscas donde crecen especies epipétricas como el Cactus de Teyú Cuaré (Parodia schumanniana) y Dyckia microcalyx. La selva mixta se distribuye en zonas de mayor altitud, sobre suelo laterítico, e incluye: a) selva mixta alta y b) una comunidad de superficie reducida con alta predominancia de Tala, Celtis iguanaea, que hemos denominado «talar». Dentro de las sucesiones secundarias hemos incluido: a) una sucesión secundaria causada por un derrumbe o alud de un peñón de arenisca; b) capueras o sucesiones secundarias de origen antropogénico, coincidentes con antiguos asentamientos; y c) sucesiones secundarias por obras de infraestructura, lo que incluye ambientes alterados en torno a la estación de la reserva, la caminería y la transecta del tendido eléctrico. La selva en bajos y declives incluyen a) bosques con Xylopia brasiliensis y b) bosques de mirtáceas. La delimitación entre estos dos últimos ambientes es el contraste más endeble de nuestra clasificación, ya que el ecotono se difumina en cuanto a la composición de especies. En la Reserva Privada Osununú, ubicada dentro de la KBA y en sus alrededores, se reportaron 804 especies de plantas vasculares. La selva mixta alta es la que cuenta con mayor riqueza de taxones (383 especies); los humedales aparecen en segundo lugar con 379 especies; le siguen las sucesiones secundarias con 361 especies; las selvas en bajos y declives con 277 especies; y, finalmente, la vegetación asociada a peñones y areniscas altas, que cuenta con 164 especies. Están en proceso de descripción dos especies de plantas nuevas para la ciencia de los géneros Isoetes y Nothoscordum, solo conocidas de esta reserva y sus alrededores. La parte alta de las suaves colinas está cubierta por pajonales con la Palmerita Enana o Pindocito (Allagoptera campestris), que pertenecen a la comunidad vegetal de pajonales de Diplothemium campestre y Axonopodetum suffulti, y por restos de selva. Los ejemplares de Urunday Blanco (Acosmium subelegans) crecen superpuestos a los pajonales. Un elevado número de especies crece únicamente en esta reducida superficie misionera, de no más de 200 ha. Para estos pajonales se citan Hippeastrum teyucuarense, Espartillo Chico (Mesosetum comatum), Teyú Ruguái Ñure (Lessingianthus teyucuarensis) y Caá-isí (Hyptis australis) como especies endémicas del área, junto a otras 19 especies que, si bien también crecen en Brasil y Paraguay, su distribución en Argentina está restringida al área en estudio. De las 179 especies que crecen en los pajonales de San Ignacio, unas 30 desaparecerán de la flora argentina si no se conservan muestras de estos pajonales, así como un número desconocido de animales asociados a ellas. La vegetación del Bioma Cerrado es especialmente susceptible a las invasiones biológicas de plantas exóticas, en particular gramíneas africanas (Cynodon plectostachyus, Urochloa repens, Melinis minutiflora, M. repens), todas las cuales ya se han naturalizado en Teyú Cuaré y avanzan de manera más o menos vertiginosa sobre la vegetación natural. Se ha determinado la presencia de 30 especies exóticas en la zona, de las cuales 11 son altamente invasoras. Estas invasiones, sumadas a modificaciones del terreno, tales como redes de caminos y circuitos de rally en el pasado, han causado la extinción de la faz de la tierra de las últimas poblaciones de Begonia fischeri (Begoniaceae) e Ipomoea lanuginosa (Convolvulaceae), que no se han vuelto a encontrar desde hace 101 y 66 años, respectivamente.

El O de la KBA limita con el Río Paraná, al E con la ciudad de San Ignacio y chacras privadas, al S con la ciudad de Santa Ana y chacras privadas y al N con chacras privadas según el registro catastral de la provincia de Misiones.

Justificación

Este sitio califica como una KBA por la presencia de una una especie de planta, el Cactus de Teyú Cuaré (Parodia schumanniana) que se encuentra bajo la categoría de VU de Lista Roja de la UICN y que desencadena el criterio A1d de KBA.

Conservación

La zona de Campos de Teyú Cuaré ha sido identificada como un Área Valiosa de Pastizal (AVP) en Argentina, Uruguay y Brasil, porque presenta un elevado número de especies, muchas de las cuales encuentran aquí su único refugio en Argentina. Constituye además la localidad típica de numerosas especies. Por otro lado, merece destacarse la importancia histórica del sitio. Dentro de este sitio se ha declarado un Área de Importancia para la Conservación de Murciélagos (AICOM A-AR-003 Osununú-Teyú Cuaré). Los paredones de la Reserva Privada Osununú presentan grietas donde se han observado colonias numerosas de murciélagos y en una de ellas se ha detectado la presencia de Moloso Labios Arrugados Chico (Nyctinomops laticaudatus), siendo estas grietas el primer refugio natural conocido en Argentina para esta especie. Asimismo, en una construcción de la Reserva Osununú se aloja una colonia de Glossophaga soricina y Carollia perspicillata. Esta última se reproduce en la zona y en el mes de diciembre se han encontrado juveniles de ambas especies en el refugio. Otras especies que se protegen en el área son Pygoderma bilabiatum, Artibeus lituratus, Platyrrhinus lineatus, Sturnira lilium, Vampyressa pusilla, Myotis nigricans, Eptesicus furinalis, Moloso Labios Arrugados Chico, Molossops temminckii. En los relevamientos realizados en la zona se han registrado hasta el momento 16 especies de quirópteros de tres familias. Tres de ellas son categorizadas como Vulnerables, dos como Casi Amenazadas y una con Datos Insuficientes (categorías de SAREM). Por todo esto, cumple con los criterios para este reconocimiento: Criterio 1. Contiene especies de interés de conservación nacional o regional Criterio 2. Contiene refugios con una o varias especies de interés para la conservación. De los reptiles confirmados para esta reserva, en la escala nacional, encontramos 2 Amenazadas (Dipsas bucephala y Erythrolamprus aesculapii), 4 Vulnerables (Micrurus altirostris, Micrurus corallinus, Tomodon dorsatus y Spilotes pullatus anomalepis), 1 Insuficientemente Conocidas (Apostolepis dimidiata) y 11 No Amenazadas. La anfibiofauna está representada por 24 especies, pertenecientes a 5 familias y 12 géneros. Entre ellas, taxones típicos de la selva Paranaense como Rhinella ornata, Melanophryniscus devincenzii, Proceratophrys avelinoi, Boana albopunctata, Boana caingua, Boana faber y Physalaemus cuvieri. En cuanto a las aves, para esta KBA se han registrado 242 especies, entre ellas se destacan Euphonia chalybea, Penelope obscura, Pulsatrix koeniswaldiana, Pteroglossus bailloni, por su rareza o amenaza a escala provincial o nacional. Hay plantas vasculares que poseen alguna categoría de vulnerabilidad, a escala nacional, según diferentes fuentes: Urunday Blanco, es escasa y exclusiva de areniscas de misiones en la Argentina, en ambientes de arbustales rupícolas, pacurizales, capueras; Agarista paraguayensis, es escasa y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de arbustales rupícolas; Balfourodendron riedelianum, es escasa y en peligro, en ambientes de selva mixta; Blechnum asplenioides, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de peñones; Blechnum sp., es rara y no registrada para el país o posiblemente no descripta aún, en ambientes de humedales, bosque ripario; Brassavola tuberculata, es rara y amenazada, en ambientes de selva mixta, arbustales rupícolas y vegetación abierta de peñones; Capsicum flexuosum, es abundante y en peligro, en ambientes de selva mixta; Catasetum fimbriatum, es rara y amenazada, en ambientes de selva mixta; Cedrela fissilis, es escasa y en peligro, en ambientes de selva mixta; Clidemia biserrata, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de peñones; Cordia trichotoma, es escasa y en peligro, en ambientes de selva mixta y sucesiones secundarias; Cordiera concolor, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de peñones; Corymborkis flava, es escasa y amenazada, en ambientes de selva mixta alta; Cyathea atrovirens, es abundante y protegida, en ambientes de humedales; Doryopteris collina, es rara y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de peñones; Elaphoglossum pachydermum, es escaso y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de peñones; Gaya kelleri, es rara y endémica de misiones, en ambientes de sucesión secundaria; Gomesa riograndensis, es rara y amenazada, en ambientes de selva mixta y selvas riparias; Handroanthus heptaphyllus, es abundante y en peligro, en ambientes de varios ambientes; Handroanthus pulcherrimus, es rara y en peligro, en ambientes de selva mixta y asociadas a areniscas altas; Hemionitis tomentosa, es escasa y en peligro, en ambientes de selva en pendiente; Herreria montevidensis, es abundante y en peligro; Ilex affinis, es escasa y exclusiva en Osununú dentro del país, en ambientes de bañados y bosques riparios; Isochilus linearis, es rara y amenazada, en ambientes de selva mixta alta; Lophophytum leandri, es escasa y en retroceso, en ambientes de selva mixta; Ruehssia brasiliensis, es rara y no registrada para la Argentina, en ambientes de selva mixta; Maytenus ilicifolia, es abundante y en peligro, en ambientes de selva mixta alta; Miltonia flavescens, es abundante y amenazada, en ambientes de selva mixta alta; Monvillea euchlora, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de arbustales riparios; Myracrodruon balansae, es muy abundante y en peligro, en ambientes de selva mixta alta; el Cactus de Teyú Cuaré, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de vegetación rupícola; Qualea cordata, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de arbustales riparios y pacurizales altos; Sida kelleri, es rara y solo dos ejemplares conocidos en Misiones, en ambientes de sucesión secundaria; Trichomanes pilosum, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de vegetación rupícola; Vanilla angustipetala, es rara y amenazada, en ambientes de selva mixta alta; Vanilla vellozoi, es abundante y amenazada, en ambientes de selva de mirtáceas y pacurizales; Warrea warreana, es rara y amenazada, en ambientes de curso de agua en selva; Xylopia brasiliensis, es abundante y exclusiva de Teyú Cuaré en la Argentina, en ambientes de selva en bajos y pendientes. Un total de trece especies de plantas vasculares endémicas de la provincia de Misiones (suma que representa el 40% del total provincial) crecen exclusivamente en pastizales sobre sustrato arenoso en sitios específicos del paraje Teyú Cuaré y de la localidad de Loreto. La mayoría de estas especies se encuentran en situación de peligro crítico porque sus poblaciones están constituidas por pocos ejemplares distribuidos en áreas de superficie restringida y liberadas al impacto inmediato de las actividades antrópicas o bien a diversos efectos paulatinos que se desencadenan a partir de tales perturbaciones. Los pastizales del paraje Teyú Cuaré constituyen el único fragmento del Bioma Cerrado presente en la Argentina. Lo caracteriza la presencia de géneros de especies típicas de este bioma como los géneros Qualea, Acosmium, Allagoptera, Mesosetum. Una de estas especies, el Urunday Blanco, crece en esta área aislado o formando bosquecitos. En 2002, se lo ha declarado Monumento Natural Provincial mediante la Ley XVI 68 (ex N° 3873). Otra especie, la Palmerita Enana, protegida por el Decreto Provincial Nº 2914/92 pero ausente en el nuevo Digesto ambiental, también crece en los pajonales mesófilos de Pasto Maceta (Axonopus suffultus) y Axonopus siccus. Crecen en estas áreas, los últimos 10 ejemplares de Oxypetalum teyucuarense (Apocynaceae) y los últimos 13 ejemplares de Hedeoma teyucuarensis (Lamiaceae). Esta última especie constituye un recurso medicinal y aromático para pobladores locales, quienes sin saberlo han llevado hasta el borde de la extinción a una planta naturalmente escasa. Junto a estas dos especies en peligro crítico hay poblaciones más o menos conservadas de otros endemismos localizados como Austrochthamalia teyucuarensis (Apocynaceae), Eugenia lilloana (Myrtaceae), Caá-isí (Lamiaceae), Ipomoea malpighipila (Convolvulaceae), Teyú Ruguái Ñure (Asteraceae) y Espartillo Chico (Poaceae). Además, viven allí tres endemismos que aún no han sido descriptos a nivel de especie y que pertenecen a los géneros Butia (Arecaceae), Eugenia (Myrtaceae) y Merremia (Convolvulaceae). Por su parte los ejemplares de Pavonia subrotunda (Malvaceae) presentan caracteres morfológicos distintivos que probablemente deriven en una segregación como especie nueva a partir de los ejemplares de este sitio. Teniendo en cuenta todas las especies presentes, aunque no cumplan los umbrales establecidos para KBA, este sitio tiene 20 especies globalmente amenazadas, de las cuales hay 12 (11 Plantas, 1 Ave) En Peligro Crítico, 3 (2 Plantas, 1 Reptil) En Peligro (EN) y 5 (2 Plantas, 2 Aves, 1 Mamíferos) Vulnerables (VU). Además, hay 20 especies (15 Plantas, 1 Reptil, 3 Aves, 1 Mamífero) con distribución geográfica restringida y 73 especies (18 Plantas, 3 Anfibios, 1 Reptil, 50 Aves, 2 Mamíferos) como partes de una comunidad endémica de una eco o biorregión. El Carpintero Cara Canela (Celeus galeatus), Vulnerable, registrado hasta 2017, podría tener unos 8 individuos en este sitio (Lammertink et al., 2012, MAyDS & AA, 2015). La Palomita Morada (Claravis geoffroyi), Vulnerable, posee una observación de un individuo en 2017. Esta especie, probablemente especializada en semillas de bambú, exhibe marcadas discontinuidades temporales que podrían deberse a los ciclos de floración masiva de los géneros Guadua de bambú (dos especies), aproximadamente cada 30 años, en este sitio (Areta, 2009). El Tirica (Leopardus guttulus), Vulnerable, detectado hasta 2020, se estima que podría contar con 10 individuos en esta KBA (con base en Cruz et al., 2019b, Massoia et al., 2012, Fundación de Historia Natural Félix de Azara, 2014, Bertolini, 2005, Dra. Paula Cruz, com. pers. 2019, Lic. Jerónimo Torresín, com. pers. 2019).

Dentro de este sitio existen tres áreas naturales protegidas: Parque Provincial Teyú Cuaré (78 ha) y las Reservas Privadas Osununú (168 ha) y Luis Jorge Velásquez (25 ha), además las iniciativas de conservación privada Club del Río (60 ha), Tenondé (50 ha) y Yatay Poñí (26 ha). El Parque Provincial Teyú Cuaré posee un plan de manejo desactualizado, vivienda, guardaparques y senderos. La Reserva Privada Osununú, gestionada por la Fundación Temaikén, posee plan de manejo vigente, guardaparques, centro operativo, estación científica, vivero, senderos para visitantes y promueven acciones de control, investigación, ecoturismo, educación ambiental. La Reserva Privada Tenondé fue adquirida en 2020 por la Fundación Hábitat y Desarrollo, por lo cual aún no cuenta con plan de manejo ni infraestructura. Esta Fundación establecerá acuerdos con el Ministerio de Ecología y RNR y con la Fundación Temaikén para integrar el área de amortiguación del Parque Provincial y la Reserva Privada. Se desarrollarán medidas para proteger y restaurar los objetivos de conservación del área: 7 especies de plantas endémicas y 2 especies vegetales declaradas monumentos naturales provinciales. La Reserva Privada Club del Río posee convenio con Fundación Temaikén para compartir acciones de conservación, educación ambiental y turismo (Fundación Temaikén 2014; Bertolini MP, com. pers. 2019). Los problemas de conservación de este sitio son: fragmentación del hábitat, incendios de pastizales de alto valor de conservación, pérdida de diversidad por proliferación de especies vegetales exóticas, presencia de perros domésticos, actividades recreativas no controladas del Club del Río y uso de agrotóxicos en chacras vecinas (Fundación Temaikén, 2014, Bertolini MP, com. pers. 2019). Hay 38 especies de plantas vulnerables a escala nacional, que crecen todas en tierras de propiedad privada, integrando el área de amortiguación del Parque Provincial Teyú Cuaré y la Reserva Natural Osununú, pero carentes de toda figura legal que las proteja. Sus lotes pertenecen a distintos propietarios, algunos con intención de conservar su biodiversidad y otros que no realizan ningún tipo de manejo ni uso del área. Parte de las mismas han sido por mucho tiempo sitios en donde se depositaba basura y se producían incendios. El pajonal de Pasto Maceta y Palmerita Enana carece actualmente de manejo. La eliminación del pastoreo y la transformación de la mayor superficie en plantación de Pinus elliottii llevó a eliminar el factor fuego como elemento de manejo tradicional, hace unos pocos años. Los pajonales que rodean la casa de Quiroga sufren también degradación y transformación por el avance de plantas leñosas de la selva y de las tacuaras (Bambusa sp.), que fueron plantadas al costado de la construcción histórica. Este paisaje, resultado de la actividad milenaria del hombre americano, al que luego se agregó la actividad del hombre europeo, debe ser protegido. De lo contrario, su destrucción total ocurrirá en unos pocos años por la extensión de las plantaciones de Pinus.

Especies destacadas

Si bien estas especies no desencadenan criterios KBA/AICA, se destaca su mención en el sitio. Para ver las especies criterio, consultá la pestaña «Justificación».

Amenazas

En este sitio o sus cercanías habitan 14 comunidades Mbya Guaraní. En la zona del Teyú Cuaré hay 5 comunidades: Ychongy, Pindoty-í, Mbocajaty, Tacuaral e Ivy Poty. La comunidad Pindoty-í se compone de 30 personas (2014). Hacen uso de una superficie de 233 ha en un área con un ecosistema de alto valor de conservación, que es la sabana con Urunday Blanco (Acosmium subelegans). Este grupo ha comenzado a recibir turistas provenientes de un emprendimiento turístico aledaño, a quienes ofrecen a la venta artesanías. La comunidad Ychongy está compuesta por 20 personas (2014). Su comunidad habita en un predio cedido a la misma, donde realizan cultivos para autoconsumo (maíz, porotos, frutales, mandioca, banana). Tienen colmenas para extraer miel. También se dedican a la venta de artesanías. Las otras comunidades son: Mbocajaty con 23 familias (2014), siendo la comunidad más grande del área, con una superficie de uso y ocupación de aprox. 1.300 ha y la comunidad Tacuaral, que, junto con la comunidad Yvy Poty, suman 3 familias (2014) y un área de ocupación de 220 ha. Estas comunidades no poseen territorios con títulos de propiedad, por lo que se ven obligadas a utilizar los recursos en tierras de propiedad privada. Paulatinamente se ha producido un cambio en la ocupación y el uso del suelo, con el desarrollo de emprendimientos turísticos de pequeña, mediana y gran envergadura, así como la apertura y el mejoramiento de caminos. Para las comunidades guaraníes, esta realidad ha provocado un conflicto de uso del suelo, en el que los guaraníes se ven obligados a ejercer cada vez más presión sobre las áreas naturales remanentes en busca de recursos para subsistir, muchas veces acompañado de cambios en sus costumbres. Actualmente existe una incipiente actividad turística que involucra a las comunidades guaraníes y la llevan a cabo algunos operadores turísticos locales. Fundación Temaikèn ejecutó, junto con otros actores locales, un proyecto con dos comunidades guaraníes del Teyú Cuaré, tendiente a desarrollar un producto turístico diseñado por las comunidades, con el objetivo de diversificar su fuente de ingresos y así minimizar la presión sobre las áreas naturales y afianzar sus pautas culturales.

La Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, o Ley de Bosque Nativo, es una norma nacional argentina que regula el uso de los Bosques Nativos y está orientada a promover la gestión forestal sustentable. Se establecen tres categorías de manejo: Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación que no deben desmontarse ni utilizarse para la extracción de madera y que deben mantenerse como bosque para siempre. Categoría II (amarillo): sectores de alto o medio valor de conservación, que pueden estar degradados, pero que, si se los restaura, pueden tener un alto valor de conservación. Estas áreas no pueden desmontarse, pero podrán destinarse a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e investigación científica. Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcial o totalmente, previa realización de una Evaluación de Impacto Ambiental. Bajo esta ley, dentro de este sitio, se estableció como zona roja el Parque Provincial Teyú Cuaré y la Reserva Privada Osununú (a pedido de la Fundación Temaikén); como amarillo, un sector del paraje Teyú Cuaré, un núcleo en el S y otro en el E del sitio, el resto del paraje Teyú Cuaré, incluso sus otras reservas privadas, y otros remanentes de bosques nativos en el resto del sitio, como zonas verdes, en una proporción aproximada del 50%. El resto se encuentra en categoría III.

Ambientes

Cita sugerida

Bertolini MP, Radins J, Aparicio G, Torresín J (2024) Teyú Cuaré y alrededores. Áreas Clave para la Biodiversidad (Key Biodiversity Areas, KBA) y Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (Important Bird Areas, IBA) en la República Argentina. Sitio Web https://kba.avesargentinas.org.ar/ (28/07/2026)